martes, 22 de septiembre de 2009

EN ESTOS TIEMPOS,







vientos del pueblo me llevan,

vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventanla garganta.




Los bueyes doblanla frente,

impotentetemente mansa,

delante delos castigos:

los leones la levantan

y al mismo tiempo castigan

con su clamorosa zarpa.






Nosoy de un pueblo de bueyes,

que soy de un pueblo que embargan

yacimientos de leones,

desfiladeros de águilas,

y cordilleras de toros

con el orgullo en el asta.

Nunca mendraron los bueyes

en los páramos de España.

¿Quién ha puesto al huracán

jamás ni yugos ni trabas,

ni quién al rayo detuvo

prisionero en una jaula?




Asturianos de braveza,

Vascos de piedra blindada,

Valencianos de alegria

y Castellanos de alma,

labrados como la tierra

y airosos como las alas,

Andaluces de relámpagos,

nacidosentre guitarras

y forgados en los yunques

torrenciales de las lágrimas;

Extremeños de centeno,

Gallegos de lluvia ycalma,

Catalanes de firmeza,

Aragonesesde casta,

Murcianos de dinamita

frutalmente propagada,

Leoneses, Navarros, dueños

del hambre, el sudor y el hacha,

reyes de la mineria,

señores de la labranza,

hombres que entrelas raízes,

como raices gallardas,

vais dela vida a la muerte,

vais de la nada ala nada:

yugos os quieren poner

gentes de lahierba mala,

yugos que habéis de dejar

rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculos de los bueyes

está despuntando el alba.



MIGUEL HERNANDEZ




1 comentario:

  1. me gustó mucho las peculiaridades que le tocaron a cada región, esas señas de identidad también van marcando el carácter de cada uno. queramos o no.

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